Afecto y aprendizaje van de la mano

Nuestro método educativo se dirige a estimular activamente a los niños para contribuir a su desarrollo integral.

Para ello valoramos las capacidades individuales, atendemos los interese propios de la edad, respetando los ritmos naturales del aprendizaje. A partir de ahí, desarrollamos una metodología activa basada en el juego, la música, la experimentación, la manipulación… centrándonos siempre en nuestra prioridad: el niño.

La creatividad, la continua renovación de nuestros métodos de trabajo, la participación de todo el equipo humano que integra nuestras escuelas, la transparencia con las familias y la afectividad con los niños son las señas de identidad que nos definen.

Todas nuestras actividades, programadas para cada momento evolutivo, tienen carácter educativo, ya sean rutinas diarias (asamblea, aseo, comida, siesta), como los talleres de experimentación, actividades de participación familiar…

Una filosofía basada en la ilusión intrínseca de la infancia, en esas ganas de conocerlo todo, de jugar, aprender, descubrir… un lugar especial donde:

  • El núcleo pedagógico es el niño y el mundo que le rodea.
  • Se le respeta como individuo, despertando sus aptitudes y potenciando sus habilidades.
  • Se educa en libertad y para la libertad, incluyendo responsabilidad y normas de convivencia.
  • Se promueve la solidaridad, compromiso y respeto.
  • Se inculca la no discriminación por razones de nacionalidad, sexo, raza o religión.
  • Se promueve el trabajo como factor de valoración personal y elemento de sociabilidad, nunca como rivalidad.

Nuestra prioridad siempre es el niño.